15/05/2026
El auditorio lleno en Caxias do Sul no dejó dudas: el futuro de las relaciones laborales es una prioridad para la industria gaúcha. El 1º Simposio Laboral de Serra Gaúcha, promovido por Simecs en alianza con Dupont Spiller Fadanelli Advogados, marcó un importante momento de diálogo, reuniendo a más de 200 personas en el Hotel Intercity.
Para el presidente de Simecs, Paulo Scopel, el evento nació de la necesidad de unión en tiempos de cambios profundos. Durante su saludo inicial, Scopel destacó que “las relaciones equilibradas generan desarrollo, fortalecen a las empresas y valorizan a las personas”, reforzando que la fuerza de la industria local depende directamente de negociaciones responsables y seguridad jurídica.
La mañana comenzó con la provocación intelectual de Roberto Motta, comentarista de Jovem Pan. En una conferencia centrada en la productividad global, Motta comparó el modelo brasileño de protección estatal con la agilidad extranjera. Defendió que la tecnología es un camino sin retorno y que el foco debe estar en la generación de valor.
“El futuro tiene una característica impresionante: llega sin avisar”, advirtió Motta, criticando la tendencia de los políticos brasileños a enfatizar derechos que muchas veces terminan ocultando la importancia de los derechos fundamentales a la libertad y la propiedad.
En el primer panel, el debate llegó al “piso de fábrica” con las visiones de Clovis Tramontina y Daniel Randon, bajo la moderación de Caio Doi. Al cuestionar cómo conciliar la transformación económica con la preservación del empleo, Caio señaló que el desafío es entender cómo la innovación y la protección social pueden avanzar al mismo ritmo.
La respuesta llegó con la experiencia de décadas de liderazgo. Clovis Tramontina recordó que la evolución de las empresas debe acompañar la cultura de su tiempo, sin perder la esencia humana. Para él, el empresario tiene una responsabilidad ética que va más allá del contrato: “Compramos horas de trabajo de las personas y debemos devolver al trabajador a su casa mejor de lo que entró a la empresa”, afirmó, recibiendo aplausos del público.
Complementando la visión industrial, Daniel Randon desmitificó el miedo a que las máquinas sustituyan al ser humano. Para el líder de Randoncorp, la automatización es una herramienta de dignidad y competitividad. “La automatización no es sustituir personas, sino transformar el trabajo; la inteligencia analítica humana nunca será reemplazada”, explicó Randon, destacando que invertir en tecnología es lo que permite a la industria de Serra Gaúcha competir con gigantes globales como China.
El segundo bloque llevó la mirada de la Justicia al escenario. La moderación estuvo a cargo del abogado Ricardo Abel Guarnieri, de Dupont Spiller Fadanelli Advogados, quien celebró el compromiso del sector. “Ver este auditorio lleno es la prueba de que la propuesta de este debate es acertada, relevante y necesaria para todos nosotros”, comentó Guarnieri al presentar a los magistrados.
El Ministro del Tribunal Superior del Trabajo (TST), Douglas Alencar, presentó un análisis técnico y preciso sobre la importancia del respeto a los contratos y a las negociaciones colectivas. Alencar destacó que el Poder Judicial debe actuar con previsibilidad para no alejar inversiones. “Si no hay seguridad jurídica, no hay inversiones; es necesario recuperar la seriedad del acceso al Poder Judicial”, defendió el ministro, recordando que la relación laboral es, esencialmente, una relación contractual que debe seguir reglas claras.
El juez Francisco Rossal de Araújo, del Tribunal Regional del Trabajo de la 4ª Región (TRT4), cerró el simposio con una profunda reflexión sobre los impactos económicos de cambios legislativos, como el debate sobre la jornada 6x1. Rossal advirtió que los temas complejos no aceptan soluciones simplistas y que cada cambio en el factor trabajo altera el precio de todos los bienes y servicios de la economía.
“Los temas difíciles tienen soluciones difíciles y, para enfrentar las adversidades con serenidad, lo único que nos queda es la esperanza y el diálogo”, reflexionó el magistrado, vinculando la reducción de la jornada laboral con la necesidad urgente de aumentar la productividad y la educación.
El evento también contó con la participación del magistrado Celso Peel, quien presentó la nueva Academia Brasileña de Derecho de la Infraestructura.
El primer simposio concluyó no solo con respuestas, sino con el compromiso de que, en Serra Gaúcha, el diálogo entre quienes juzgan y quienes producen seguirá siendo la base del crecimiento regional.